Dejadez del alcalde a la Atención al Ciudadano en el Ayuntamiento de Alcalá de Guadaíra
Alcalá de Guadaíra, 03/02/2010 - La Central Sindical Independiente y de Funcionarios (CSI.F), así como el resto de sindicatos con representación en el Comité de Empresa de Personal Laboral y en la Junta de Personal Funcionario, denuncian abiertamente la merma que ha sufrido la Oficina de Atención al Ciudadano (O.A.C.) casi en un 50% de sus efectivos. De un total de 9 empleados municipales en 2008, en la actualidad la oficina cuenta con 5 efectivos reales (1 Jefatura, 3 auxiliares de atención al público y 1 ordenanza), siendo la contratación temporal la gran protagonista en la prestación de los servicios públicos en la mayoría de las dependencias municipales.
Asimismo la no reposición de los efectivos que han causado baja por jubilación en la O.A.C., así como en el resto de dependencias municipales, ha provocado que la atención al público en el Ayuntamiento Alcalareño sea de una calidad deplorable, soportando los propios ciudadanos la interminable espera que supone una merma tan considerable como la que se ha producido en los últimos años en la plantilla de funcionarios del Ayuntamiento.
La excesiva contratación temporal, las adscripciones provisionales en los puestos de trabajo, el desprecio a los concursos de provisión de puestos, las masivas contrataciones externas para prestar servicios públicos, así como la potenciación de las sociedades municipales de capital público conforman los grandes ejes de actuación del equipo de Gutiérrez Limones en política de recursos humanos, política que se financia con los créditos presupuestarios de las 102 plazas actualmente vacantes en la plantilla del Ayuntamiento (46 de funcionarios y 56 de personal laboral), plazas todas ellas incluidas en sucesivos acuerdos suscritos desde 1997 en adelante con la representación social e incumplidos sistemáticamente en el tiempo.
El protagonismo que adquiere la precariedad sobre la estabilidad, los desequilibrios sobre los equilibrios, lo externo sobre lo interno, el desprecio sobre el respeto, deja al descubierto la arrogancia, la prepotencia y la falta de sensibilidad del Alcalde para con las personas del municipio: ciudadanos y empleados municipales.
